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23 de septiembre de 2025

En 2023, una mediana minera de cobre en la Región de Atacama enfrentaba un problema que se había vuelto insostenible: sus equipos móviles fallaban en el peor momento posible.
Camiones tolva detenidos en medio del turno. Cargadores frontales que perdían potencia hidráulica sin aviso. Equipos auxiliares que simplemente... dejaban de funcionar.
El gerente de operaciones lo resumió así: "Estábamos apagando incendios todos los días. Cada falla nos costaba horas de producción, y las reparaciones de emergencia eran tres veces más caras que un mantenimiento programado."
Los números no mentían:
Fue una transmisión reventada en un camión CAT 777 lo que finalmente forzó el cambio. Una pieza que costaba $8 millones mantener preventivamente terminó costando $47 millones en reparación de emergencia, más 96 horas de producción perdida.
El directorio exigió respuestas. Y el equipo de mantenimiento propuso algo radical: dejar de reaccionar y empezar a predecir.
Lo primero fue instalar telemetría en toda la flota crítica. Cada equipo comenzó a reportar en tiempo real:
Por primera vez, el equipo de mantenimiento podía ver qué estaba pasando con cada máquina, no solo asumir.
Con tres meses de datos históricos, comenzaron a emerger patrones:
El insight clave: Las máquinas "avisan" antes de fallar. Solo había que saber escuchar.
Abandonaron el calendario fijo y adoptaron mantenciones basadas en tres factores:
Las mantenciones ahora se programaban cuando realmente se necesitaban, no "porque tocaba según el calendario."
Después de 12 meses de operación con mantenimiento preventivo:
Sin visibilidad en tiempo real, estaban operando a ciegas. La telemetría no fue un gasto, fue la inversión más rentable del año.
Mantener por calendario es como medicar sin diagnosticar. Algunos equipos necesitaban más atención, otros menos. Los datos revelaron la verdad.
Los datos mostraron que la forma de operar los equipos influía dramáticamente en su desgaste. Capacitar a operadores específicos generó resultados inmediatos.
El equipo pasó de "apagar incendios" a "prevenir que se inicien". La moral mejoró, el estrés bajó, y los técnicos recuperaron la sensación de control.
Una tuerca floja hoy es un sistema hidráulico colapsado mañana. El mantenimiento preventivo captura las señales tempranas.
El gerente de operaciones reflexiona un año después:
"Antes, nuestro KPI era 'cuán rápido reparamos'. Ahora es 'cuántas fallas evitamos'. Y resulta que evitar es mucho más barato que reparar. También es menos estresante, más seguro, y nos hace mejores en nuestro trabajo."
Esta historia no es única. A lo largo de Chile, las mineras están descubriendo que la inteligencia operacional no es un lujo tecnológico, es una ventaja competitiva fundamental.
La pregunta ya no es "¿podemos costear implementar mantenimiento preventivo?"
La pregunta correcta es: "¿podemos costear NO implementarlo?"
Si te identificas con algunos de estos síntomas:
...entonces es momento de evolucionar de reactivo a predictivo.
Porque en minería, lo que no se mide no se puede mejorar. Y lo que no se previene, eventualmente se paga. Caro.
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